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En noviembre se estrena la primera obra del futuro “Paseo de Esculturas”

  • Por primera vez todo el Museo Nacional de Bellas Artes va a estar conectado a través de un hall vidriado en cada piso. Abrirá al público a principios de 2024 pero que desde noviembre próximo ya emplazará la escultura “Marejada”, de la artista Noemí Gerstein.

El Museo Nacional de Bellas Artes planea comenzar este año una ampliación arquitectónica que por primera vez en la historia conectará todos los pisos del museo, gracias a un hall de circulación ubicado en lo que será el esperado Paseo de Esculturas, que abrirá al público a principios de 2024 pero que desde noviembre próximo ya emplazará una de sus primeras esculturas: “Marejada”, de la artista Noemí Gerstein.

Telam SE

“Por primera vez todo el museo va a estar conectado a través de un hall vidriado en cada piso, un espacio de circulación que estará ubicado en el Paseo de Esculturas. Es un proyecto arquitectónico de ampliación basado en el diseño original. Desde la entrada de Avenida Libertador se va a poder ver la Facultad de Derecho, a través de los ventanales”, contó Andres Duprat, director de la institución cultural.

El anuncio se realizó el viernes, en un exquisito almuerzo organizado por la Asociación Amigos del museo, que además detalló que la escultura “Marejada” de Gerstein -que será emplazada en noviembre- es la pieza seleccionada por un comité asesor integrado Marcelo Pacheco, Mariana Marchesi, María Teresa Constantín, Sebastián Vidal Mackinson y Laura Malosetti Costa, quienes también participaron del convite.

Hay una lista preliminar de las esculturas que serán instaladas en el Paseo de Esculturas: de las que pertenecen al acervo del museo se cuentan “Rugby” y “La danza” de Pablo Curatella Manes, “Jinete a caballo” de Marino Marini, “Torso” de Antonio Sibellino, “El deseo” de Libero Badii y “Torso” de Rogelio Yrurtia.

Además, en lo que será el flamante espacio vidriado, a cielo abierto, ubicado en lo que en otro tiempo fuera un estacionamiento, se ubicarán esculturas pertenecientes al gobierno de la ciudad -que habían estado al aire libre pero luego fueron guardadas en un depósito debido a haber sufrido vandalismo-: en este caso se trata de “La primavera” y “L’Homme Parlant” de Léon-Ernest Drivier, “El segador” y “El sembrador” de Constantin Meunier, “Heracles” y “Centauro” de Émile Antoine Bourdelle. Por eso, el espacio que conecta el museo con el Parque Rubén Darío abrirá sus puertas de día y permanecerá cerrado durante la noche.

“Es inminente el comienzo de las obras para la ampliación y remodelación de esta área del museo”, cuenta Duprat sobre el proyecto que demandará por lo menos un año y medio de trabajo y que está a la espera del ok del Ministerio de Obras Públicas de la Nación.

Además, será un paseo que se articula con las esculturas preexistentes en el predio, y que ya están a la vista en esa zona de Recoleta como por ejemplo las de Julio le Parc, María Juana Heras Velasco, Enio Iommi, o “El arquero” de Emil Antoine Bourdelle, en Plaza Dante, en Pueyrredón y Figueroa Alcorta.

En uno de los extremos del futuro Paseo de Esculturas se ubicará a fines de este año la obra “Marejada”, de Noemí Gerstein (1908-1996), una pieza de acero inoxidable de casi tres metros de ancho que integra una colección privada y será adquirida a través de la galería Palatina.

Esta pieza -que será donada por la Asociación al museo- fue una de las cinco seleccionadas por el Comité mencionado que realizó un trabajo previo de investigación y relevamiento de obras disponibles y proyectos posibles. Así la decisión del museo se volcó a “Marejada”.

“Aún no se reunió el total del dinero para comprarla pero sé que vamos a poder comprarla”, dice confiado Julio Crivelli, presidente de la Asociación Amigos, sobre los 30 millones de pesos necesarios para concretar la iniciativa que además de la adquisición incluye un catálogo detallado de la pieza y los nombres de los donantes para la compra. “El año pasado con la Asociación recaudamos 18 millones”. “Confiamos en que vamos a llegar a la meta de este año”, añadió el abogado y coleccionista que preside Amigos, en una convocatoria abierta a mecenas para hacer aportes económicos.

Gerstein fue una artista que renovó el lenguaje de la escultura abstracta en la Argentina y su pieza, de acero inoxidable, será de fácil conservación en espacios abiertos, señaló Andrés Gribnicow, director ejecutivo de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes.

El Paseo de Esculturas será un espacio de 2.000 metros cuadrados, al que se podrá acceder desde el museo pero también desde la calle- y requerirá del trabajo conjunto entre el Museo Nacional de Bellas Artes, el Ministerio de Cultura de la Nación, el gobierno de la Ciudad y la Asociación de Amigos.

 

 

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