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#Podcast | La grieta es el abismo

  • #Epsiodio 12

En este nuevo capítulo, el abogado y especialista en políticas públicas, Pablo Lestingi, nos ayuda a reflexionar sobre la realidad argentina.

Cuando Baradel dice que Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta  y María Eugenia Vidal, hablando de educación son como Videla hablando de derechos humanos, cuando Alberto dice que Macri no hizo ninguna obra, cuando Kicilloff dice que los enfermos Porteños se atienden en los hospitales de la Provincia de Buenos Aires escondiendo que la tendencia siempre fue y será al revés. No hacen otra cosa más que mentir negando las instituciones y a todos nosotros, tal como si ellos no existieran, si no fueran responsables de sus errores y a la vez describen a la oposición como los malos de película.

De esta manera te distraen de lo importante y de lo urgente.

Mira lo que dice, entre otras cosas, la Constitución Nacional en el artículo 5[1]Cada provincia dictará su Constitución, de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional que asegure su justicia y la educación primaria. De esta manera el Gobierno Federal garantiza que cada provincia goce del ejercicio de sus instituciones.

Estos son nuestros derechos políticos y la Nación tiene que apoyarlos en lugar de quitarlos.

La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires te habla en dos oportunidades, en el Artículo 6[2] – dice, “Las autoridades tienen mandato expreso del Pueblo de la Ciudad para que en su nombre agoten en derecho las instancias políticas y judiciales para preservar la autonomía…”.

Y en su Preámbulo[3] habla de nuestros objetivos y valores diciendo que los representantes del Pueblo sancionan esta Constitución ”… en fraterna unión federal con las provincias, con el objeto de afirmar su autonomía y promover el desarrollo humano en una democracia fundada en la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia y los derechos humanos, con el propósito de garantizar la dignidad e impulsar la prosperidad de sus habitantes y de las mujeres y hombres que quieran gozar de su hospitalidad.

El gobierno nacional niega su responsabilidad y obligación de asegurar que los derechos sean ejercidos por la Ciudad de Buenos Aires, por eso el Gobierno de Ciudad acude a la Justicia y pone todo su poder en defenderlos.

El Gobierno Nacional no previó en su presupuesto los gastos necesarios para atender la pandemia de una manera clara, acá la oposición le tendió la mano dándole la oportunidad de que administre conforme lo había pedido, confiando en su propuesta, en su propia capacidad de gestión, tal como lo habían pedido, demostrando una vez más la unidad política del país.

Pero ahora vemos que a la Ciudad de Buenos Aires le quita presupuesto, le niega préstamos blandos y reducción de impuestos nacionales a quienes todos los días trabajan, le niega educación obligando a cerrar las escuelas, le niega seguridad poniendo fuerzas federales a controlar nuestra circulación en lugar de prevenir delitos, ni te cuento liberando presos reincidentes.

No se hacen responsables de sus errores y para taparlos, hacen como los gatos, le echan tierra encima diciendo que la oposición está rota, que tiene grieta.

Pero el olor sale igual.

No inventamos un enemigo para crecer, ellos lo necesitan para no caer en el abismo de quien no tiene nada para explicar o proponer. Le echan la culpa al otro.

La oposición habla con todas sus voces, lo hace unida y cada uno dice su propuesta, porque todos piensan en lo mismo, no existe grieta en la oposición.

La Ciudad de Buenos Aires desde su autonomía tiene historia de crecimiento, de planificación, de respeto por todos los derechos, integrándose al mundo como polo turístico y tecnológico, de estar en la vanguardia atendiendo el cambio climático y ser modelo de muchas ciudades del mundo.

Crecimos con los valores de nuestra Constitución de la mano de gobiernos eficientes.

La prosperidad es víctima de la grieta, la grieta es el abismo.

[1] ARTÍCULO 5.- Cada provincia dictará para sí una Constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional; y que asegure su administración de justicia, su régimen municipal, y la educación primaria. Bajo de estas condiciones el Gobierno federal, garante a cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones

[2] -<Art 6 Constitución CABA Las autoridades constituidas tienen mandato expreso, permanente e irrenunciable del Pueblo de la Ciudad, para que en su nombre y representación agoten en derecho las instancias políticas y judiciales para preservar la autonomía y para cuestionar cualquier norma que limite la establecida en los arts. 129 y concordantes de la Constitución Nacional.

[3] Los representantes del pueblo de la ciudad de Buenos Aires, reunidos en Convención Constituyente por imperio de la Constitución Nacional, integrando la Nación en fraterna unión federal con las provincias, con el objeto de afirmar su autonomía, organizar sus instituciones y promover el desarrollo humano en una democracia fundada en la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia y los derechos humanos, reconociendo la identidad en la pluralidad, con el propósito de garantizar la dignidad e impulsar la prosperidad de sus habitantes y de las mujeres y hombres que quieran gozar de su hospitalidad, invocando la protección de Dios y la guía de nuestra conciencia, sancionamos y promulgamos la presente Constitución como estatuto organizativo de la ciudad de Buenos Aires.

 

 

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