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Se descubrieron los beneficios que brinda consumir queso y vino

  • Una nueva investigación ha sugerido que el queso y el vino tinto podrían ayudar a prevenir el deterioro cognitivo a medida que las personas envejecen. FOTO Piqsels

¿Es posible que ese delicioso queso Camembert que te encanta, maridado con una buena copa de vino tinto te estén haciendo bien? No es tan simple la afirmación, por supuesto, pero un nuevo estudio sugiere que el consumo “responsable” de vino y queso podría ayudar a proteger la función cerebral a medida que envejece.

Página 2 | Fotos Botella de vino tinto libres de regalías | Pxfuel

Los autores del estudio, dirigidos por un equipo de la Universidad Estatal de Iowa, examinaron datos de más de 1.500 adultos del Reino Unido para explorar los vínculos entre la dieta y el deterioro cognitivo relacionado con la edad. Los investigadores aseguraron que el queso fue, con mucho margen, “el alimento más protector”.

Dijeron los investigadores, después de analizar los datos de la encuesta dietética y los resultados de las pruebas cognitivas en los participantes, que llegaron a esta conclusión luego de reunir datos durante un período de 10 años.

El vino tinto se destacó por sus vínculos con la mejora de la función cerebral, afirmó la investigación, publicada en la edición de noviembre de 2020 de la revista Journal of Alzheimer’s Disease. El consumo semanal de cordero también se relacionó con la “destreza cognitiva a largo plazo”, pero el exceso de sal fue particularmente malo para las personas que ya se consideraban en riesgo de Alzheimer, según el estudio.

Sin embargo, antes de recomendar a la gente que tome un vaso extra de Malbec, los investigadores advirtieron que se necesitaban más estudios. “Me sorprendió gratamente que nuestros resultados sugieran que comer queso y beber vino tinto de manera responsable a diario no solo es bueno para ayudarnos a enfrentar nuestra pandemia actual de Covid-19, sino quizás también para lidiar con un mundo cada vez más complejo que nunca parece detenerse”, dijo Auriel Willette, profesora asistente de Ciencia de los Alimentos y Nutrición Humana en ISU. “Se necesitan ensayos clínicos aleatorios para determinar si hacer cambios sencillos en nuestra dieta podría ayudar a nuestro cerebro de manera significativa”, finalizó la estudiosa.